Las empresas de nueva creación asumen riesgos que las empresas tradicionales bloquean
Para ser creativos hay que estar motivados. Pero, ¿de qué factores depende esta motivación que implica creatividad? La respuesta es el clima empresarial, la dinámica del equipo y las acciones individuales que se toman. Coartar esta libertad de creación en base a la instalación de normas burocráticas, asentadas en argumentos meramente organizativos, o no reconocer los logros e impedir la independencia de los colaboradores, bloquea los procesos creativos y los avances profesionales.

Muchos estudios han demostrado que las personas son más creativas cuando trabajan en startups que cuando lo hacen para una empresa con una historia detrás de varios años de antigüedad. La razón es que estas empresas de nueva creación asumen riesgos que las empresas ya asentadas bloquean. Desgranamos en 6 las razones por las que los colaboradores pierden las ganas de generar ideas nuevas, atractivas y diferentes.
- Falta de autonomía: permitir que ellos mismos elijan cómo quieren hacer algo, asumiendo el riesgo a que pueda producirse un error (siempre controlable) en el proceso y que aprendan de él, es lo que va a generar que fluyan las buenas ideas. Los colaboradores perderán el miedo a equivocarse.
- Déficit de visibilidad: es importante que los colaboradores conozcan cómo su éxito o fracaso impacta en la organización. A ellos, para ser creativos, les gusta ver cómo su parte del proyecto tiene una presencia real, tangible y clara en el conjunto global del mismo.
- Exceso de burocracia: reducirla al mínimo permite que la creatividad fluya sin que se incumplan las reglas básicas de la empresa y la rendición de cuentas. Los procesos de trabajo, por lo tanto, deben constar de unas rutinas que ayuden a mejorar su eficiencia, productividad y aprendizaje, pero no como un mero proceso organizativo.
- Corrección excesiva en la política de equipo: los líderes deben construir una dinámica en sus equipos que les permitan discutir con respeto, pero también con pasión, libertad y sin consecuencias cuando la idea del colaborador no se corresponde con la del manager.
- Falta de reconocimiento: todo el mundo necesita obtener algún tipo de reconocimiento, y no hablamos sólo de incentivos financieros o promesas de promoción futura, beneficios que precisamente tienden a reducir la creatividad. Varios estudios sostienen que el reconocimiento más importante es el que proviene de los compañeros, seguida de la del líder del equipo y, por último, la del CEO.
- Recursos insuficientes o excesivos: los horarios poco realistas, sin acceso al nivel mínimo de recursos, perjudicarán la creatividad. Por otro lado, ofrecer demasiados recursos genera ideas menos eficientes o que consumen demasiadas herramientas que no son necesarias. Por lo que limitar ese acceso, ofreciendo los recursos básicos, va a hacer que los colaboradores se esfuercen en obtener soluciones más creativas.
Y tú, ¿desarrollas o frenas la creatividad en tu equipo?
